Problemas con Francia, encuestas políticas:
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=15325
REmi vue papillons, les mange, vole comme elles
jueves 15 de marzo de 2012
viernes 9 de marzo de 2012
Columna hoy.
Sobre investigadores mexicanos, y el día internacional de la mujer en el link:
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=15157
Lea(me)
Diego
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=15157
Lea(me)
Diego
miércoles 29 de febrero de 2012
Columna Juevesina en Miércoles
Le dejo el link de mi nueva columna en diario al Momento.
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=14942
Diego Pérez Morales
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=14942
Diego Pérez Morales
jueves 9 de febrero de 2012
Columna Juevesina en Diario al Momento.
Querido lector, le dejo el link.
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=14499

Tenga un gran día
Diego Pérez Morales.
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=14499

Tenga un gran día
Diego Pérez Morales.
jueves 2 de febrero de 2012
Columna publicada en Diario Al momento
Les dejo el link del texto anterior publicado en el periódico de Texcoco Diario al Momento.
Pase Buen día querido lector.
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=14326
Diego Pérez Morales
Pase Buen día querido lector.
http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=14326
Diego Pérez Morales
miércoles 1 de febrero de 2012
La política en 2012
Imagine mi espanto cuando pienso que a escasos meses de las próximas elecciones presidenciales, la política mexicana se ha convertido en un concurso de popularidad, ignorancia y desdén, en un ejercicio de intolerancia democrática y lucha de intereses egoístas y cada vez más pobres en estrategias demostrando la completa indiferencia para con la política de parte de un grande sector del electorado del país, que en ejercicio seríamos todos nosotros siempre y cuando contemos con nuestra Credencial de Elector. La diferencia de opiniones siempre ha existido y lo seguirá haciendo.
El problema querido lector, reside en el hecho de que en la actualidad la opinión del individuo común no es respetada gracias al anonimato de los medios masivos con participación como el internet. Cada hombre hace su propia lucha por su propio partido predilecto, o en contra de alguno o de todos ellos, la opinión apolítica ha crecido en el país como la espuma y es un problema conveniente para los inscritos como elegibles políticos, y al contrario de lo que piensan los desertores del voto, su desición, el de omitir su boleta no afecta a los políticos -siempre indiferentes con las necesidades de los habitantes- tanto como a la propia sociedad de la que son parte.
Después de las recientes metidas de pata del candidato a PRI Enrique Peña Nieto, un rumor, que si no, (ni de cerca) opinión frente a la ley SOPA se ha propagado en las redes sociales como un mensaje sospechoso, no oficial y sí muy provechoso, al declarar que el guapo del copete se muestra en contra de la Ley e inclusive se muestra como detractor de la misma. Como resultado un sin número de votantes primerizos han manifestado a través de las mismas redes sociales una naciente simpatía con el candidato a posteriori de la identificación creciente de esta problemática tan mencionada en fechas recientes.
Golpe maestro del partido, que sin afirmar de manera oficial nada, se ha metido a un gran número de posibles votantes con un movimiento sencillo y maniatado a jóvenes cuya preocupación nacional no pasa entre el desempleo, la economía, discriminación o educación y se evoca más a las horas que pasan frente al computador cada día.
Para el análisis queda el hecho de que ningún candidato nacional detendrá el asunto del control de internet como medio masivo al ser este un asunto global y no nacional, por lo que México quedará como un simple espectador ante la posible resolución de nuestro poderoso vecino del norte. Pero más preocupante aún, está la situación de cómo los futuros votantes elegirán su propio interés.
La democracia es un arma de dos filos en la que por lo general los cambios cambios radicales surgen de la sangre y no del poder provisto por la propia República como lo dicta la ley; muestra de ello un sin número de casos en nuestra América Latina.
Mientras tanto, los reclamos sociales a la clase política del país por las redes sociales se muestran como hechos cada vez más comunes, constantes y sonantes aunque también inútiles y un tanto cobardes puesto que los reclamos se quedan como eso sin más, pues recordemos que los hechos valen más que las palabras.
¿Será que el internet, con sus múltiples quejas en las redes sociales se convertirá en el nuevo modo de control masivo? ¿O acaso este medio será el nuevo revulsivo de cambio social?
Tantas quedas al día sobre la política de México han creado una nación si, conciente, pero también estática fuera de la pantalla, que a pesar de informarse mediante los medios de las cientos de injusticias diarias vividas en el país por medio de internet terminan su propia participación una vez apagado su computador, como si el trabajo del votante terminase cuando se apaga un enchufe.
Un hombre que se queja pero jamás hace nada para cambiar aquello que le perturba es tan solo otra versión del que ignora las cosas y por lo mismo no hace nada con las aberraciones políticas que acontecen en el país día a día. La omisión o elección del voto por opiniones surgidas de rumores de medios resultan tan ofensivos como aquellos atropellos que sufren los más desfavorecidos del país o inclusive nosotros mismos que tenemos al alcance un tipo de vida -que si no acomodado- resulta cómodo o tolerable frente a lo que miles de mexicanos se enfrentan día a día.
Por lo tanto querido lector, le reitero lo siguiente: piense su voto, si lo omite, aunque es su eleccion, piense que esto no afecta de sobremanera a la política nacional y sobre todo practique la política democrática que va más allá de la queja y la opinión.
Pase buen día.
Diego Pérez Morales.
El problema querido lector, reside en el hecho de que en la actualidad la opinión del individuo común no es respetada gracias al anonimato de los medios masivos con participación como el internet. Cada hombre hace su propia lucha por su propio partido predilecto, o en contra de alguno o de todos ellos, la opinión apolítica ha crecido en el país como la espuma y es un problema conveniente para los inscritos como elegibles políticos, y al contrario de lo que piensan los desertores del voto, su desición, el de omitir su boleta no afecta a los políticos -siempre indiferentes con las necesidades de los habitantes- tanto como a la propia sociedad de la que son parte.
Después de las recientes metidas de pata del candidato a PRI Enrique Peña Nieto, un rumor, que si no, (ni de cerca) opinión frente a la ley SOPA se ha propagado en las redes sociales como un mensaje sospechoso, no oficial y sí muy provechoso, al declarar que el guapo del copete se muestra en contra de la Ley e inclusive se muestra como detractor de la misma. Como resultado un sin número de votantes primerizos han manifestado a través de las mismas redes sociales una naciente simpatía con el candidato a posteriori de la identificación creciente de esta problemática tan mencionada en fechas recientes.
Golpe maestro del partido, que sin afirmar de manera oficial nada, se ha metido a un gran número de posibles votantes con un movimiento sencillo y maniatado a jóvenes cuya preocupación nacional no pasa entre el desempleo, la economía, discriminación o educación y se evoca más a las horas que pasan frente al computador cada día.
Para el análisis queda el hecho de que ningún candidato nacional detendrá el asunto del control de internet como medio masivo al ser este un asunto global y no nacional, por lo que México quedará como un simple espectador ante la posible resolución de nuestro poderoso vecino del norte. Pero más preocupante aún, está la situación de cómo los futuros votantes elegirán su propio interés.
La democracia es un arma de dos filos en la que por lo general los cambios cambios radicales surgen de la sangre y no del poder provisto por la propia República como lo dicta la ley; muestra de ello un sin número de casos en nuestra América Latina.
Mientras tanto, los reclamos sociales a la clase política del país por las redes sociales se muestran como hechos cada vez más comunes, constantes y sonantes aunque también inútiles y un tanto cobardes puesto que los reclamos se quedan como eso sin más, pues recordemos que los hechos valen más que las palabras.
¿Será que el internet, con sus múltiples quejas en las redes sociales se convertirá en el nuevo modo de control masivo? ¿O acaso este medio será el nuevo revulsivo de cambio social?
Tantas quedas al día sobre la política de México han creado una nación si, conciente, pero también estática fuera de la pantalla, que a pesar de informarse mediante los medios de las cientos de injusticias diarias vividas en el país por medio de internet terminan su propia participación una vez apagado su computador, como si el trabajo del votante terminase cuando se apaga un enchufe.
Un hombre que se queja pero jamás hace nada para cambiar aquello que le perturba es tan solo otra versión del que ignora las cosas y por lo mismo no hace nada con las aberraciones políticas que acontecen en el país día a día. La omisión o elección del voto por opiniones surgidas de rumores de medios resultan tan ofensivos como aquellos atropellos que sufren los más desfavorecidos del país o inclusive nosotros mismos que tenemos al alcance un tipo de vida -que si no acomodado- resulta cómodo o tolerable frente a lo que miles de mexicanos se enfrentan día a día.
Por lo tanto querido lector, le reitero lo siguiente: piense su voto, si lo omite, aunque es su eleccion, piense que esto no afecta de sobremanera a la política nacional y sobre todo practique la política democrática que va más allá de la queja y la opinión.
Pase buen día.
Diego Pérez Morales.
martes 31 de enero de 2012
Reflexiones
El surrealismo es la representación artística del momento entre sueños que provoca distorsiones de la realidad en el humano promedio. Del miedo que reside en todos nosotros surgen las pesadillas, y de la propia realidad la vida de cualquiera, la de usted, la mía, la del vagabundo que observa o ignora en la calle, de su hijo, hermano, pareja o padre se puede convertir en la peor pesadilla lo ocurrido día a día.
Entre el sueño plácido y la pesadilla existe una línea diminuta, un espacio apenas perceptible que nos aleja del descanso y del placer para sumirnos en las sombras del desconcierto. Hace apenas unos años los sueños y la pesadillas me resultaban futiles, estaba estancado en el abismo de la gran nada, de la incertidumbre que se pasea entre el miedo total y la ausencia tan presente en la mente como en el cuerpo físico la soledad.
El insomnio acerca a la vida común al surrealismo con temibles alucinaciones sobre la realidad y la realidad entonces pasa a segundo término cuando al hombre común y monótono se aburre de la cotidianeidad. El motivo del presente texto, mi querido lector tiene como motivo mi propia reflexión sobre la realidad de los sueños. Hace años yo soñé con ser un científico y hoy mi camino, aunque cercano a las letras (que son mi pasión) razonablemente me habrían alejado de las ciencias -física para ser exactos- y de un realista me convierto en un soñador soñando en el mundo real. No es que diga que el científico no sueña, son quizá sus sueños los que hacen que su ímpetu por descubrir, tenga como fundamento la realización de los mejores de sus sueños.
Esta mañana me sentía perseguido, no por un ser, ni por un ente, espero -si acaso- que no fuese la muerte, -qué trágico sería que fuese realidad-, me sentía observado por el paso del tiempo y de los sueños y de la realidad. Observé entonces un camión de transporte público con la leyenda "Juguete caro" y entonces comprendí que la naturaleza del ser humano es compartida con la del cuervo. Los cuervos se sienten atraídos según fábulas milenarias por objetos brillantes y se han ganado una pésima fama en la actualidad haciendose acreedores a apócrifos peyorativos terribles. El ser humano de igual forma aprecia lo de valor monetario, ¿qué es un papel?
Es un castigo, una desgracia, un sarcásmo de la vida real, que por un kilo de alimento que da vida se da a cambio un pútrido papel, se mata y se muere a costa de él. Vea usted a los pueblos tarahumaras, vaya usted a las tiendas de ropa en el centro de la capital y apreciará la realidad que se vive en todo el mundo gracias a unos trozos de papel.
Yo no me fio ni de los animales, ni de los hombres ni de los amantes del hombre, ni de los animales; pareciera que el sueño de hombres hace millones de años se convierte en una farsa, en una terrible pesadilla en la actualidad.
Se mendiga no dinero, se limosna la tristeza de aquel que sale de las tiendas con una sonrisa enorme por adquirir aquello que vale quizá una sexta parte del valor que ha pagado y se consume con la mitad del esfuerzo que en condiciones humanas hubiera costado realizar. Todos consumimos y sentimos placer cuando lo hacemos, el problema es según mi -quizá distorsionada mente- el valor que se da a el objeto adquirido o si el dinero con el que se compra es el que produce el satisfactor y no lo adquirido por el mismo. Si usted siente un vacío tras comprar entonces debería pensar si es muy distinto a un simple trozo de papel pintado. Inservible, fútido y ciego.
Del hombre lo que más me gusta es la sonrisa. Observe una sonrisa sincera, no aquella fingida o hipócrita; observe a un niño sonreír por una pelota o por simplemente encontrarse con un perro amigable en la calle y dígame: ¿Cuánto cuesta eso?
No me diga que esas cosas no tienen valor, en este mundo todo tiene valor y recientemente todos buscan ser escuchados. Si no me parece el gobierno, la gente, esta gente, aquella gente, yo mismo, los míos o los tuyos, todos nos creemos líderes de opinión. Si acaso usted pagaría por ello, cuál sería el precio razonable para esa sonrisa. Dígame si no le llenaría un poco el corazón con cálido y ahora piense si eso le haría tan feliz como cuando ha pasado una semana de que compró algo con un precio alto, un "Juguete caro" después de una semana de adquirido. La respuesta que quede en su mente, ojala no tenga pesadillas.
Pase buen año.
Diego Pérez Morales
margot-remi@hotmail.com
Entre el sueño plácido y la pesadilla existe una línea diminuta, un espacio apenas perceptible que nos aleja del descanso y del placer para sumirnos en las sombras del desconcierto. Hace apenas unos años los sueños y la pesadillas me resultaban futiles, estaba estancado en el abismo de la gran nada, de la incertidumbre que se pasea entre el miedo total y la ausencia tan presente en la mente como en el cuerpo físico la soledad.
El insomnio acerca a la vida común al surrealismo con temibles alucinaciones sobre la realidad y la realidad entonces pasa a segundo término cuando al hombre común y monótono se aburre de la cotidianeidad. El motivo del presente texto, mi querido lector tiene como motivo mi propia reflexión sobre la realidad de los sueños. Hace años yo soñé con ser un científico y hoy mi camino, aunque cercano a las letras (que son mi pasión) razonablemente me habrían alejado de las ciencias -física para ser exactos- y de un realista me convierto en un soñador soñando en el mundo real. No es que diga que el científico no sueña, son quizá sus sueños los que hacen que su ímpetu por descubrir, tenga como fundamento la realización de los mejores de sus sueños.
Esta mañana me sentía perseguido, no por un ser, ni por un ente, espero -si acaso- que no fuese la muerte, -qué trágico sería que fuese realidad-, me sentía observado por el paso del tiempo y de los sueños y de la realidad. Observé entonces un camión de transporte público con la leyenda "Juguete caro" y entonces comprendí que la naturaleza del ser humano es compartida con la del cuervo. Los cuervos se sienten atraídos según fábulas milenarias por objetos brillantes y se han ganado una pésima fama en la actualidad haciendose acreedores a apócrifos peyorativos terribles. El ser humano de igual forma aprecia lo de valor monetario, ¿qué es un papel?
Es un castigo, una desgracia, un sarcásmo de la vida real, que por un kilo de alimento que da vida se da a cambio un pútrido papel, se mata y se muere a costa de él. Vea usted a los pueblos tarahumaras, vaya usted a las tiendas de ropa en el centro de la capital y apreciará la realidad que se vive en todo el mundo gracias a unos trozos de papel.
Yo no me fio ni de los animales, ni de los hombres ni de los amantes del hombre, ni de los animales; pareciera que el sueño de hombres hace millones de años se convierte en una farsa, en una terrible pesadilla en la actualidad.
Se mendiga no dinero, se limosna la tristeza de aquel que sale de las tiendas con una sonrisa enorme por adquirir aquello que vale quizá una sexta parte del valor que ha pagado y se consume con la mitad del esfuerzo que en condiciones humanas hubiera costado realizar. Todos consumimos y sentimos placer cuando lo hacemos, el problema es según mi -quizá distorsionada mente- el valor que se da a el objeto adquirido o si el dinero con el que se compra es el que produce el satisfactor y no lo adquirido por el mismo. Si usted siente un vacío tras comprar entonces debería pensar si es muy distinto a un simple trozo de papel pintado. Inservible, fútido y ciego.
Del hombre lo que más me gusta es la sonrisa. Observe una sonrisa sincera, no aquella fingida o hipócrita; observe a un niño sonreír por una pelota o por simplemente encontrarse con un perro amigable en la calle y dígame: ¿Cuánto cuesta eso?
No me diga que esas cosas no tienen valor, en este mundo todo tiene valor y recientemente todos buscan ser escuchados. Si no me parece el gobierno, la gente, esta gente, aquella gente, yo mismo, los míos o los tuyos, todos nos creemos líderes de opinión. Si acaso usted pagaría por ello, cuál sería el precio razonable para esa sonrisa. Dígame si no le llenaría un poco el corazón con cálido y ahora piense si eso le haría tan feliz como cuando ha pasado una semana de que compró algo con un precio alto, un "Juguete caro" después de una semana de adquirido. La respuesta que quede en su mente, ojala no tenga pesadillas.
Pase buen año.
Diego Pérez Morales
margot-remi@hotmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)