lunes, 25 de julio de 2011

Desde el fin del mundo.



El mundo era un sitio completamente silencioso, los mares parecían inmensos, fríos e interminables, su hermosura era ignorada por estatuas que eran despreciadas también; silenciosas, contemplando pasar los segundos como horas y los años como instantes, mirando al horizonte en medio de calles vacías, automóviles sucios con las puertas abiertas y las llaves pegadas, columpios oxidados, mecidos solamente por el viento. En este nuevo mundo los árboles eran los seres más ruidosos, los mares eran tumbas de cadáveres conservados por la sal, la tierra era testigo de la más completa soledad: plantas y flores crecían y se abrían sin pudor, frutos caían y se pudrían por el paso del tiempo, ni niños, ni madres se acercaban a probar sus mieles. Simplemente todos ellos se habían ido de pronto.

Vestigios de que antes sucedían vidas a diario eran las estatuas: efigies de desesperanza, visoras del mundo, condenadas a la inamovilidad, al silencio, a escuchar por siempre la música del viento.

En algún punto del final del mundo, cuando todo acabó y la era del silencio comenzó, una estatua se distingue de entre el tiempo detenido. Es tan real que el tiempo, aunque no existe más, le ha causado arrugas.

Se preguntarán que hace una estatua con arrugas, pues sí, lo mismo que todos hacemos cuando sufrimos por arrugas: envejecemos. Fue tallada con magnificencia, creada con formas perfectas y de pronto, ahí, frente a la inmensidad de un mundo casi sin vida se encontraba platicando a ciegas con otras estatuas cercanas a ella.

Todas ellas recordaban a turistas con olor a bloqueador solar tomándoles fotografías, a hombres y mujeres admirándoles, sonrojando por las formas curvas que algunas de ellas mostraban sin pudor. El último reloj útil se había detenido hace mucho, las alarmas dejaron de sonar hace tiempo, y Mármol, una estatua en pose de atleta, siente que su brazo se vence, se encuentra agotada tras cargar tal vez por décadas una jabalina inmensa. Siente angustia, sabe que no podrá soportar mucho más, hacía tiempo había pensado que nadie la vería nunca más, quizá no fallaría a su utilidad si descansara por un momento, había olvidado si en realidad era una estatua o se había convertido en una por algún motivo extraño. Aunque recordaba en cierto modo su nacimiento: era un frío pedazo de piedra helada tallada con esmero y dedicación, posada sobre una plataforma hermosa que fue su casa por mucho… quizá demasiado tiempo.

La jabalina es más pesada cada noche, cada hora, cada día, se siente como un castigo minuto a minuto, Mármol debe romper las reglas o verá cómo se desprende su brazo al igual que otras estatuas han perdido miembros por no desobedecer las reglas de la estatua.

Entonces de reojo se fija en todos lados, ni una hormiga ni un niño ni un auto a lo lejos, Petra, la estatua de una regidora mira a Mármol con temor, le dice que es peligroso revelarse a los modos de la estatua, pero Mármol no quiere quedarse manca. Es hermosa desde siempre y no soportaría tal pérdida con la misma mesura que sus compañeras. Pide disculpas a su creador en sus adentros y lanza tal vez tras siglos, la jabalina con gran técnica. Petra suelta una lágrima temerosa de que alguien la vea. Pero no, ni las plantas, ni las flores, ni los insectos que quedan y sobreviven tienen ojos. Un gran estallido retumba por toda la tierra.

Es la jabalina quebrándose y también Mármol cambiando de pose, nadie la ha visto, nadie gritó ni se atemorizó ante lo imposible.

Entonces, cansada de tanto silencio decide bajarse de su pedestal ante las súplicas de Petra, camina por calles abandonadas y silenciosas, se encuentra desnuda y no tiene frío, por fin se siente libre, no está nadie más que ella en todo el mundo.

Después se acerca a un espejo mira sus formas talladas, la magnificencia ha sido reemplazada por vejez, ahora tiene barba, arrugas y formas holgadas. Sí, era cierto: las estatuas son jóvenes cuando son admiradas, cuando son enterradas en el olvido envejecen, se pudren y desvanecen. Se toca la cara ¿adónde está esa forma curva y perfecta?

Solo queda piedra, arrugas y polvo.

Mármol se siente destrozada, se tira al suelo a llorar, se da cuenta que las estatuas están solas, se tira a la muerte y comienza a desmoronarse. Moverse le ha roto extremidades y el cuerpo, vuelve a su pedestal y se da cuenta que no puede colocarse de nuevo, se fragmenta hasta que queda en el piso. Piezas de aquel que fue un atleta han caído vencidas por el tiempo, Mármol ya no es bella, ahora es tan solo una pila más de escombros desde algún lugar en el fin del mundo.

(Fotografía: http://www.ldelisto.com/2010/01/las-estatuas-mas-curiosas.html)


Diego PM


martes, 14 de junio de 2011

Novela Corta completa

Estimado lector, le invito a que pase a leer en el periódico "Diario al momento", mi novela corta completa titulada Fábrica de nubes. le dejo el link. Tenga bonita semana.

http://www.diarioalmomento.com/noticias.php?NT=8690&CONTENT=fabrica-de-nubes


Diego Christian Pérez Morales

viernes, 13 de mayo de 2011

Tenía que ser él.








Muchos decían que era un super héroe aburrido con enemigos debiluchos cuya peor preocupación era no perder jamás el rizo. Sin embargo, los reclamos de estos aficionados a las historietas cómicas se terminaron en 1992 cuando DC Comics decidió acabar -parcialmente- con la vida de Supermán enfrentándolo a un fortachón proveniente de las entrañas de la Tierra que no pasaría un exámen de pre primaria llamado Doomsday. Posteriormente el mundo estuvo en caos y al final muchos de los fanboys reclamaron el regreso del más grande de los super héroes cuando al final en otra edición especial vio su regreso triunfante para proteger a los ciudadanos de Estados Unidos.
Si enfrentarse a la belicosidad de nuestro país vecino era terrible, imaginen ahora si llegaban a usar a su arma secreta: el hombre de calzoncillos rojos y goma en el cabello que con tan solo un esfuerzo de rutina podía apaciguar a ejércitos enteros en bien de la "libertad mundial".

Ahora, Superman es un indocumentado viviendo en E.E.U.U. y además es utilizado por el gobierno para resolver los asuntos de nuestro país vecino. Pues eso ya no más.
Así es señores en el ACTION COMICS #900 Superman se cuestiona por primera vez la política estadounidense y renuncia a su calidad de ciudadano y servidor del presidente de los Estados Unidos. Tras una visita a Teherán para apoyar a protestantes contra los ataques de America recibe un llamado de atención de parte de la presidencia Norteamericana.
Entonces, molesto vuela a Washington y se entrevista con Barack Obama es ahí cuando Supermán le dice a la cara al presidente de Norte America que el camino Americano no es suficiente para él y se divorcia de los Norteamericanos después de apoyarlos desde la segunda guerra mundial.

Muchos deberían seguir el ejemplo de este (ahora si) jefe de los super héroes y cuestionarse la razón de por qué cuando un americano mata es héroe y cuando un extranjero lo hace es un terrorista. Por más razones que se den (como la libertad del mundo) que resultan falacias tristes y maniatadas, matar está mal. De mi parte un aplauso a Supermán.

Diego Pérez Morales.

sábado, 7 de mayo de 2011

A capela

El papel de los medios sobre la formación de la opinión pública en general es preocupante. México es un país que sufre desconocimiento de su propio origen desde hace siglos; desde épocas de la revolución el mexicano se ha desmexicanizado y ha tratado de adaptarse al mundo global con un éxito dudable dejando de lado su origen y tratándose de ubicar en el mundo sin éxito tangible.

La democracia de mayorías dejó desprotegidas a minorías en los estados que en suma forman un gran número de mexicanos en pobreza extrema, con falta de servicios básicos y sobre todo desinformados de sus propios derechos.

En gran parte son este gran número de mexicanos los que se informan sobre lo que sucede en el país con medios desinformantes, aquellos a los que su voto (gran arma democrática) se ve como un objetivo jugoso por aquellos partidos políticos con estrategias populachistas e irrespetuosas, aquellas que atentan contra la dignidad y a cambio de una bicoca obtienen un poder casi omnipotente ante aquellos mexicanos que decimos saber el poder de nuestro voto pero no ejercemos la democracia como tal.

Es triste ver las pláticas recurrentes del mexicano promedio sobre la política: que todo va mal, que todos están mal, que el país está jodido y que mejor debemos votar “al menos peor”. La inconformidad con los gobernantes electos tampoco es un secreto a voces, sin embargo las quejas no pasan de eso, por desinformación, por des unificación entre los ciudadanos tan psicotizados y embobados por los medios que lo engañan y lo distraen como si viviéramos en un país de autoridad totalitarista.

¿Cuántas personas en el país votarán por un político porque tiene buenos comerciales?, Vicente Fox, un candidato sin objetivo claro más allá de un supuesto cambio que significó mal adaptar el plan económico del PRI y priorizar las timoratas relaciones exteriores (con nuestro vecinos del norte sobre todo) es muestra de aquello. Comerciales inteligentes sin contenido se ganaron la simpatía de un candidato que no propuso pero si se opuso a lo que estaban hartos los mexicanos: una vida estática sin cambios ni mejoras.

El actual presidente Felipe Calderón, vanagloriado por los medios con una guerra contra el narco en primera instancia y luego contra la delincuencia; guerra de los mexicanos para la imagen exterior del país, realmente la sociedad solo siente la guerra por las carencias, la violencia y la impunidad de la autoridad. La guerra es del presidente, la violencia sigue, el uso de drogas también; ¿Quién no ha visto desde hace años a jóvenes drogándose en las calles?, ¿acaso eso ha cambiado?, no, no lo creo.

Y es que los medios mismos lo catapultaron como el presidente del empleo, y esos mismos medios manipulados ante el fracaso del gran líder del país nos cambiaron el chip con futbol, telenovelas, tristes reality shows en los domingos llenos de luces, de actores, de soñadores, llenos de tanta nada. Ahora su lucha es una guerra sin inicio ni fin, una guerra que la televisión vanagloria y a la vez crítica, pero de críticas no vive la democracia, la democracia vive de la participación.

Si miramos el panorama es más que desalentador: un país sin educación se mantiene así porque le teme al cambio, en eso está de acuerdo con los gobiernos aunque estos cambien de manos, un país sin educación vuelve ricas a las empresas de medios que invirtiendo poco ganan mucho dinero, un país educado por la televisión que desinforma, es un país con un gobierno pleno, que en vez de títere es titiritero.

Diego Christian Pérez Morales

domingo, 1 de mayo de 2011

Mis muchos yo

Anoche soñé con mi amigo Javier, él es quizá la persona que más conoce mis sueños y las cosas incontables que hice y algunas veces no quiero recordar. Javier y yo crecimos juntos, desde niños tuvimos sueños que se encontraron y caminaron a la par. Queríamos ser famosos, nos creíamos talentosos y pensábamos que nuestra amistad sería tan fuerte que nos apoyaríamos hasta que murieramos.
Muchas veces platicábamos por horas sobre todas las cosas del mundo, cualquier tema era buen aliciente para vernos y platicar. Muchos jóvenes se juntan para hacer algo, Javier y yo escribíamos, paseábamos, platicábamos y escuchábamos música como todos lo habrán hecho, éramos dos adolescentes vulgares buscando un lugar en el mundo.
Realmente siempre pensé que estaríamos juntos, cuando las cosas nos comenzaron a separar mostrábamos una actitud que me decía que siempre seríamos amigos.
No sé en qué momento nos separamos, no tengo idea de cuándo nos volvimos desconocidos, de pronto nuestros sueños se estancaron y comimos realidad. Durante mucho tiempo lo extrañé, no verlo, ya que lo visitaba a menudo, extrañaba a mi mejor amigo aunque lo tuviera cerca, dejó de ser mi incondicional y se convirtió primero en un conocido, después en un extraño.
A menudo me acuerdo de él y lo extraño, no somos los mismos, tampoco la amistad sigue ahí tan fuerte. Pero lo que vivimos jamás se perderá, el recuerdo de esos sueños, aunque intangibles y hoy no se quedan mas que como sueños, ahí quedan.
Ahora tengo otros amigos, no sé que tan cierto es que estarán ahí siempre también, pero el humano tiende a confiar. Uno que aprecio mucho, El buen Vale me ha leído y me ha escrito como hacen los amigos en tiempos difíciles, actualmente no vivo tiempos sencillos, no es fácil conservar la calma ante sucesos tristes, hoy puedo decirle que estoy triste, pero he encontrado que la calma de la tristeza es cálida y tierna.
Para la gente de esta época no tengo más que agradecer el hacerme más humano, de pronto cuando nuestras personas entran en razón uno se queda perplejo e intranquilo. No todas las calmas son iguales, existen las quietas y las tensas, y ahora mismo estoy en una calma tensa.
Estos días quiero saber qué es eso que tengo en el pecho, aquello que me estruja y me tiene taciturno, pensativo, distante de mi propia razón de existir.
Vale me dijo algo muy cierto: "lo que tienes es enojo, no conmigo ni con el mundo, ni con las cosas, ni con ninguna persona en particular, tu estás enojado contigo mismo, necesitas hacer un trato con todos tus rostros y lograr la paz que desde hace mucho no tienes".
Me dijo que en mí existe el Diego buen amigo, el grosero, el barbaján, el humano, el escritor, el silencioso, el lider, el agresivo y el comprensivo. Dice que estoy enojado y necesito reconciliarme con mi persona, que mis facetas están irreconciliables y tienen batallas que desean librar unas con otras, yo estoy en el campo de la batalla.
No es fácil sincerarse con uno mismo, platicar hacia adentro no es tarea común ni sencilla, uno puede encontrar cosas terribles que durante años ha silenciado, y también encuentra a todos sus "yo" luchando entre sí por la supremacía del dominio.
Mucha gente que me aprecía me ha dicho admirable en estos días, yo no encuentro admiración en buscar un lugar en el mundo, no me refiero a ser "alguien" para el resto de la gente, me refiero a existir personalmente, a encontrar aquello que busqué conocer de más joven y no pude.
La verdad es que la gente espera muchas veces que yo sea el que guarde la cordura y la calma, alguien necesita hacerlo siempre, pero no me siento culpable de no saber qué está pasando. Cuando lo pienso, si, estoy enojado conmigo mismo desde hace años y jamás se me ocurrió remediar la situación. Tengo muchas cosas que decir que no diré porque no es el momento, espero que la gente no haga juicios sin saber lo que tengo en mi persona. No se olvida jamás, eso es cierto, también es cierto que mucha gente piensa que tengo una cordura magnífica cuando no es así. Estoy siendo un espectador de lo que ocurre en mi propia vida, es como si a usted lo obligaran a ver la peor y más larga película del mundo y no tuviera más opción que abrir los ojos y procesar todo aquello. Soy como una computadora de un modelo viejo que se queda pasmada, no es cierto que uno acepte la soledad y punto, tampoco que su servidor sabe mucho de estos temas ni que lo que hago lo hago con toda la razón. Estoy más bien, a la espera de que mis "yo" se reconcilien y entonces, después, me digan que carajo tengo que hacer.
Agradezco su lectura y espero saber de usted pronto querido lector.
Aqui le dejo una canción que escuchaba mucho con mi amigo Javier, una canción que hoy creo, nos avisaba lo que estaba por venir:
http://www.youtube.com/watch?v=SDsxkQk6DWw
Diego

lunes, 25 de abril de 2011

Alma de flor.






Muchos hombres tenemos alma de flor, por eso cuando llega el otoño nos sentimos muertos por dentro.

http://www.youtube.com/watch?v=v_obPAPkFAA

Imagino que en la vida somos parecidos a las flores, vivimos y somos víctimas de lo que sucede y de lo que no.
Muchos esperan toda su vida a que pasen cosas, otros esperan a que dejen de suceder, a que todo se llegue en calma, como si fuera primavera, con brisas refrescantes y esporádicas iluminados por la tierna luz del sol.

Entonces quizá, las lágrimas sirven de algo más que para entristecerse. Alguna vez escribí en otro de mis blogs:

http://icaronohabla.blogspot.com/2010/11/para-que-sirve-llorar.html

¿Para qué sirve llorar?

Lloramos de alegría y de tristeza.
Nos ahogamos al final sin un sentido -sinsentido-.
¿Para qué sirve llorar?.
Para dormir bonito queridos lectores, el llanto tranquiliza nuestras mentes y alimenta a las plantitas con algo parecido al suero.
Si usted llora hágalo cerca de un árbol, así esas hojas, flores y quizá frutos que nazcan serán su medicina de alegría y/o tristeza.

Hoy agrego algo que no sabía en ese entonces sobre el alma.
A esos hombres con alma de flor las lágrimas les sirven para alimentarse, y quizá, si contamos a las flores nuestras penas, ellas podrán alimentarse solas, quizá algún día nosotros también.

Muchas veces las cosas ocurren de tajo, cuando alguien se va de pronto, sin esperarse con antelaciòn queda un vacìo, queda la certeza de que las cosas no debieron darse de ese modo.

Decía Borges que el olvido no existe, que siempre perdura y arde todo lo que perdemos, decir adiós no es fácil, y ese es el motivo de este texto querido lector. Muchos me decían que tener tres blogs era una exageración, los alimenté con devoción, cariño, con gusto. Sobre todo con necesidad.
Si usted algún día me ha leído, si lo ha hecho más de una vez, entenderá que lo que escribo es lo que siento, posiblemente usted mismo entienda a los hombres con alma de tinta, que se viven de las letras, que conviven con las letras.

Estos últimos días han sido extraños, impactantes, duros y determinantes, tan solo le cuento que varias cosas han cambiado en su humilde servidor que tuvo que dar un adiós que lo dejó con un sabor amargo.
Espero que usted comprenda por vivencias propias a lo que me refiero cuando hablo de los momentos maravillosos. Es dificil edificar las cosas, no así destruirlas, el decir adiós es un modo distinto de destruir, y yo, tengo pasión creadora, no destructora.

Algunas veces, apresurarse a tomar desiciones no es lo correcto, entonces el recuerdo de esos momentos maravillosos es una losa pesada que se carga a costa de la paz y tranquilidad que todos buscamos, di un adiós que me dejó con la sensación de abandono, de desesperanza e inquieto.

Quisiera decir muchas cosas que no haré por respeto a alguien, sé que algún día me leerá y deseará dejar de hacerlo, solo le pido que entienda que el enojo no es un buen acompañante para tomar desiciones correctas. Del pasado me quedo con lo mejor, lo malo lo olvido, lo perdono y pido perdón.

Quizá te dije cosas que te lastimaron, no han sido ciertas, eres y serás grande, personas como esas que comienzan su vida como lectores de uno, no puedo más que agradecerles. A esa persona no solo le agradezco eso, le agradezco compartirme y enseñarme a compartir la vida, quisiera decir muchas cosas innecesarias, el pasado no se borra. Pero siempre nos queda lo que podemos hacer con su sombra.

De las cosas buenas y malas nos quedamos con lo que queremos, y no siempre queremos quedarnos con lo mejor, de las tragedias, todas y cada una de ellas las agradezco porque me hacen aprender.
No sé que pasará en días, semanas, meses, pero al igual que con aquellos ídolos que tengo del periodismo que el destino me permitió conocer, te digo a ti que si en realidad ese amargo adiós fue tajante, sé que siempre estaremos hermanados de una u otra forma, sé que creceremos y lucharemos cada día por cumplir nuestros sueños.

Nadie nos ha conocido tanto como lo hicimos nosotros dos, y esa unión, aunque en momentos turbios duele, no me crea arrepentimiento. Me da confianza en saber que las cosas bellas de la vida existen y que tú eres una de ellas.

Me ayudaste a creer en mí, me hiciste saber que si existía un humano en mi interior y me volviste cálido. De lo que pasó solo nosotros sabremos bien qué ocurrió, y si la vida en realidad quiere que nos despidamos, espero que este sabor amargo que tengo de acabar las cosas con silencio se disipe pronto al saber que estás bien.

Yo prefiero guardar silencio, no por desatención, lo hago por respeto a las cosas bellas, detrás de tu cámara y de tus letras tienes magia, jamás la pierdas, esa belleza, ilusión y alegría son la ambrosía de la flor que eres.

No te tires, no dejes que la flor se marchite, tu también tienes alma de flor, con eso me quedo, cuidate y ojala se de la oportunidad de platicar en calma. No por nada cada persona en el mundo busca tener calma de vez en cuando.

http://www.youtube.com/watch?v=ihiKoTXHQ8U&feature=fvst


A usted, querido lector, le debo más que su atenta lectura, le agradezco ser mi acompañante entrañable, indiscutible y constante. A usted le agradezco ayudarme a saber que no estoy solo.


http://www.youtube.com/watch?v=oHTFmJk7fH0

jueves, 14 de abril de 2011

La mirada perdida de mi padre.

Quizá con el calor sus neuronas se derretían como la miel.
La mañana que mi padre murió, ocurrió un día hermoso, se levantó y se observó en el espejo.
Ese día todos sabíamos que su fin estaba cerca, dos días atrás apenas había tomado agua, su rostro estaba escuálido, demacrado, cadavérico.
Se despertó y sin decirnos adiós, se despidió de la mejor forma forma posible: frente al espejo observó con atención, sus ojos estaban opacos, quizá guardó esos meses fuerzas para llegar a ese momento de culminación: tocó su rostro, sintió todos esos caminos que el tiempo, la vida y el tiempo en la vida le hicieron a su cuerpo, a su rostro.
Me observó a mí y a todos los que estábamos ahí y dijo:

-Vaya que me veo jodido-

Sonrió y se acostó dificultosamente en su cama de nueva cuenta.
Le acerqué, agua, comida y dulces, rechazó todo: "no me duele nada" nos dijo y se reposó para morir.

Diego Christian Pérez Morales.
margot-remi@hotmail.com